Cuando empiezas a hacer Iglesia en casa y en todo lugar sucede un pequeño fenómeno, al empezar a convivir de una manera más cercana, más frecuente y más íntima el resultado natural es que podemos conocer a la persona mejor, conocer sus virtudes y defectos, sus sueños y fracasos.
Pero es tan cercana esa relación que cuando tú estás viendo a la otra persona, estás tan cerca que la otra persona también puede verte tal y como eres.
En la casa la relación no es de “compañeros de fe” o de ideología, en casa somos familia, y eso cambia todo. Conoces y te conocen.
Aquí cabe perfectamente lo que dice la Biblia:
“¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.”
Lucas 6:41-42
Cuando tú ves la paja en el ojo de tu amigo, es seguro que te has acercado lo suficiente como para que él pueda ver también cualquier basurita que tengas en el ojo.
Esa es una ventaja de convivir realmente con otros cristianos, que te proteges dejando que todos te conozcan, en una convivencia cercana quedamos expuestos ante todos y los demás quedan expuestos entre sí. Esta protección se da para dos cosas básicamente.
Primero para practicar la misericordia, la paciencia y la labor de ayudar a los otros a ser mejores.
Y segundo, nos sirve para darnos cuenta de que somos amados y aceptados tal y como somos, que no necesitamos aparentar nada para ser aceptados.
Cuando veas la paja en el ojo de tu amigo, se misericordioso, y ayúdalo, no sólo le digas ¡tienes una paja en tu ojo! ¡Qué horror! Recuerda que te habrás acercado tanto que tu amigo también ya vio tus “pajas” o como dice la Biblia tus “vigas”. Ayúdalo a sacar su paja con misericordia y gracia.
Armando Carrasco Z.
domingo, 28 de octubre de 2007
martes, 9 de octubre de 2007
El abrazo.
La Biblia comenta en Proverbios 3:5 que todo tiene su tiempo y pone muchos ejemplos uno de ellos dice: “…tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar.”
Este versículo ha dado vueltas en mi cabeza últimamente. Amigos que no son creyentes me han dicho el impacto que produce en sus vidas cuando llegan una reunión cristiana y todos se abrazan “como si se quisieran mucho” o “como si fueran los grandes amigos” en palabras textuales. Creo que aparte de transmitir el cariño y amor por las personas, el abrazo es testimonial.
Por un lado el abrazo, según estudios científicos, provocan los siguientes beneficios:
- Se siente bien
- Deshace la soledad
- Derrota el miedo
- Abre las puertas a las sensaciones
- Ayuda al auto estima (¡súper, alguien me quiere!)
- Alienta el altruismo (¡tengo ganas de abrazar a todos!)
- Retrasa el envejecimiento
- Ayuda a reducir el apetito (¡de verdad! Eso dicen)
- Ayuda a reducir la tensión
- Ayuda con el problema del insomnio
Además, como dicen, el abrazo no necesita de pilas ni de instrumentos ni afecta la ecología, sino sólo se necesitan ganas de darlo.
Yo creo que un abrazo dice mucho más de lo que aparenta. Y creo que es una de las formas de manifestar al mundo que nos amamos. Y no me refiero al abrazo político, en el cual sólo se da para la foto. Me refiero al abrazo franco que expresa lo que sentimos.
Fomentemos en nuestras casas, el abrazo. Es bueno para el corazón.
Armando Carrasco Z.
Este versículo ha dado vueltas en mi cabeza últimamente. Amigos que no son creyentes me han dicho el impacto que produce en sus vidas cuando llegan una reunión cristiana y todos se abrazan “como si se quisieran mucho” o “como si fueran los grandes amigos” en palabras textuales. Creo que aparte de transmitir el cariño y amor por las personas, el abrazo es testimonial.
Por un lado el abrazo, según estudios científicos, provocan los siguientes beneficios:
- Se siente bien
- Deshace la soledad
- Derrota el miedo
- Abre las puertas a las sensaciones
- Ayuda al auto estima (¡súper, alguien me quiere!)
- Alienta el altruismo (¡tengo ganas de abrazar a todos!)
- Retrasa el envejecimiento
- Ayuda a reducir el apetito (¡de verdad! Eso dicen)
- Ayuda a reducir la tensión
- Ayuda con el problema del insomnio
Además, como dicen, el abrazo no necesita de pilas ni de instrumentos ni afecta la ecología, sino sólo se necesitan ganas de darlo.
Yo creo que un abrazo dice mucho más de lo que aparenta. Y creo que es una de las formas de manifestar al mundo que nos amamos. Y no me refiero al abrazo político, en el cual sólo se da para la foto. Me refiero al abrazo franco que expresa lo que sentimos.
Fomentemos en nuestras casas, el abrazo. Es bueno para el corazón.
Armando Carrasco Z.
martes, 2 de octubre de 2007
Slow Food VS Fast Food.
La comida fast food representa un estilo de vida, no sólo es un mecanismo de la mercadotecnia, representa todo un estilo de vida.
Como todos sabemos los principales promotores de la comida Fast Food y su ineherente forma de vida, son los americanos.
Ellos han creído que hacer las cosas rápido tiene mucho que ver con productividad, y así lo exportaron a todo el mundo. Pero esto está cambiando. Europa está demostrando que productividad no quiere decir hacer las cosas rápido.
Hace algunos años empezó el movimiento “Slow Food”, el cual se promueve que los alimentos deben disfrutarse al máximo, con el debido tiempo que se lleve todo el ritual de la comida.
Este movimiento tiene su sede en Italia y su logotipo es un caracol. Este movimiento despertó el análisis de muchos europeos y se han concientizado del enorme valor de hacer las cosas a su paso.
Las famosas frases norteamericanas como “Do it now!”, “Time is money”, “just in time” y por supuesto “fastfood” deben revalorarse. No es así como debemos vivir.
Con el cristianismo pasa igual, es más me atrevo a pensar que existe un pensamiento paralelo, al querer hacer todo de prisa, por ejemplo, la enseñanza del rapto, que hace que los cristianos entren a un ritmo de vida acelerado creyendo que el siguiente minuto puede darse el rapto, y con esa idea en mente, dejan de estudiar, dejan de trabajar como se debe, dejan al lado muchas cosas importantes creyendo que tienen un rapto que los persigue. El cristianismo se adaptó muy fácilmente al estilo de vida “Fast Food”. Todo rápido, todo de prisa, "algo va a pasar pronto".
Personalmente creo que con esta Reforma actual, el paso es lento, para disfrutarse. No hay rapto que nos persiga. No hay prisas, hagámoslo bien. ¿Cuál es la prisa?.
Tenemos todo el tiempo del mundo, tenemos toda una eternidad para hacer bien las cosas. Disfrutemos cada momento de nuestro cristianismo.
Pongamos en marcha la Reforma, sin prisas, no hay porque acelerarse, dejemos que las cosas se sazonen a su tiempo. Quitemos el sentido de urgencia y instalemos el sentido de importancia en nuestras vidas y en nuestras reuniones. Enfoquémos lo importante. Las prisas sólo llevan a una mala digestión y a una mala salud.
Pensemos dos veces antes de echar a andar programas como “Alcanza al mundo en un año” o “plan 1000 días”. Mira, mucha gente pierde su presente por planear todo el tiempo su futuro.
Muchos cristianos dejan de disfrutar a Dios por esperarlo. ¿Me expliqué? Es tanto su anehelo que Jesús regrese a la Tierra que pierden los mejores momentos de su vida al lado de Dios “tratando de provocar su regreseo” dejan pasar tiempos hermosisímos y todo por estar “trabajando” en que se den las condiciones para que regrese.
Él va a regresar cuando Él quiera. Que trabajes afanado no va cambiar el reloj de su regreso. Y lo más probable es que dejes pasar momentos inolvidables a su lado.
Lo he dicho antes, en esta Reforma, de la Iglesia en casas, o la Iglesia en todo lugar, el crecimiento es muy diferente a otros tiempos, antes la mecánica era ver que las iglesias se convirtieran en mega iglesias, crecer mucho y rápido era la consigna. Y todos trabajábamos en ello. Hoy es diferente.
Hoy debemos disfrutar que somos mejores si somos pocos. Que no llevamos absolutamente ninguna prisa. Que tenemos bien claro el objetivo y que somos productivos. Sin movernos en el estrés de hacer todo rápido.
Si los americanos quieren seguir llevando su vida a la “FastFaood” allá ellos. Nosotros sabemos que todo tiene su tiempo debajo del sol. Y no hay nada que pueda alterarlo.
Hay cosas verdaderamente importantes en la vida como para llevar un estilo FastFood. La familia, los amigos, la conviviencia con otros creyentes, la oración, y todas ellas no tienen atajos, ni vías rápidas, son cosas en las que se requiere tiempo. Mucho tiempo.
Armando Carrasco Z.
Como todos sabemos los principales promotores de la comida Fast Food y su ineherente forma de vida, son los americanos.
Ellos han creído que hacer las cosas rápido tiene mucho que ver con productividad, y así lo exportaron a todo el mundo. Pero esto está cambiando. Europa está demostrando que productividad no quiere decir hacer las cosas rápido.
Hace algunos años empezó el movimiento “Slow Food”, el cual se promueve que los alimentos deben disfrutarse al máximo, con el debido tiempo que se lleve todo el ritual de la comida.
Este movimiento tiene su sede en Italia y su logotipo es un caracol. Este movimiento despertó el análisis de muchos europeos y se han concientizado del enorme valor de hacer las cosas a su paso.
Las famosas frases norteamericanas como “Do it now!”, “Time is money”, “just in time” y por supuesto “fastfood” deben revalorarse. No es así como debemos vivir.
Con el cristianismo pasa igual, es más me atrevo a pensar que existe un pensamiento paralelo, al querer hacer todo de prisa, por ejemplo, la enseñanza del rapto, que hace que los cristianos entren a un ritmo de vida acelerado creyendo que el siguiente minuto puede darse el rapto, y con esa idea en mente, dejan de estudiar, dejan de trabajar como se debe, dejan al lado muchas cosas importantes creyendo que tienen un rapto que los persigue. El cristianismo se adaptó muy fácilmente al estilo de vida “Fast Food”. Todo rápido, todo de prisa, "algo va a pasar pronto".
Personalmente creo que con esta Reforma actual, el paso es lento, para disfrutarse. No hay rapto que nos persiga. No hay prisas, hagámoslo bien. ¿Cuál es la prisa?.
Tenemos todo el tiempo del mundo, tenemos toda una eternidad para hacer bien las cosas. Disfrutemos cada momento de nuestro cristianismo.
Pongamos en marcha la Reforma, sin prisas, no hay porque acelerarse, dejemos que las cosas se sazonen a su tiempo. Quitemos el sentido de urgencia y instalemos el sentido de importancia en nuestras vidas y en nuestras reuniones. Enfoquémos lo importante. Las prisas sólo llevan a una mala digestión y a una mala salud.
Pensemos dos veces antes de echar a andar programas como “Alcanza al mundo en un año” o “plan 1000 días”. Mira, mucha gente pierde su presente por planear todo el tiempo su futuro.
Muchos cristianos dejan de disfrutar a Dios por esperarlo. ¿Me expliqué? Es tanto su anehelo que Jesús regrese a la Tierra que pierden los mejores momentos de su vida al lado de Dios “tratando de provocar su regreseo” dejan pasar tiempos hermosisímos y todo por estar “trabajando” en que se den las condiciones para que regrese.
Él va a regresar cuando Él quiera. Que trabajes afanado no va cambiar el reloj de su regreso. Y lo más probable es que dejes pasar momentos inolvidables a su lado.
Lo he dicho antes, en esta Reforma, de la Iglesia en casas, o la Iglesia en todo lugar, el crecimiento es muy diferente a otros tiempos, antes la mecánica era ver que las iglesias se convirtieran en mega iglesias, crecer mucho y rápido era la consigna. Y todos trabajábamos en ello. Hoy es diferente.
Hoy debemos disfrutar que somos mejores si somos pocos. Que no llevamos absolutamente ninguna prisa. Que tenemos bien claro el objetivo y que somos productivos. Sin movernos en el estrés de hacer todo rápido.
Si los americanos quieren seguir llevando su vida a la “FastFaood” allá ellos. Nosotros sabemos que todo tiene su tiempo debajo del sol. Y no hay nada que pueda alterarlo.
Hay cosas verdaderamente importantes en la vida como para llevar un estilo FastFood. La familia, los amigos, la conviviencia con otros creyentes, la oración, y todas ellas no tienen atajos, ni vías rápidas, son cosas en las que se requiere tiempo. Mucho tiempo.
Armando Carrasco Z.
martes, 25 de septiembre de 2007
Pesca por anzuelo. El estilo de la Iglesia en casas
La iglesia en casa tiene su propia forma de pescar. En lo particular creo que nos estaremos haciendo expertos en la pesca con anzuelo. Las redes las dejaremos un tiempo de lado.
La pesca por anzuelo es uno a uno. Ganar y discipular gente de “OnebyOne”. La pesca por anzuelo busca estar de cerca con la gente. Ganar gente en multitudes está muy bien y hay quienes son llamados a eso y excelente, pero siempre, se pierde el contacto personal del seguimiento.
Cuántas veces hemos escuchado del problema de evangelista masivo que llega a una ciudad y se convierten miles de personas en su evento, pero cuando acaba la campaña del evangelista, esos miles se pierden por falta de seguimiento. Sin embargo no critico la pesca por redes creo que sí hay mucha gente que se salva. Es más creo que es necesario.
Lo mismo sucede con las campañas que usan los medios de comunicación masiva, hay gente que responde al llamado pero después ya no saben qué hacer ni a dónde ir, después de su salvación.
El proceso de pesca en la Iglesia en las casas creo yo debe estar enfocada a la pesca personal y al seguimiento de cerca con aquellos nacidos de nuevo. Pesca con anzuelo.
Debemos hacernos expertos en el marcaje personal, pescar y cuidar el crecimiento. Buscar un discipulado cercano y muy familiar con la gente.
Y no me refiero a “hostigoso” , no me refiero a ser la “sombra” de nuestros vecinos, sino más bien fomentar una sana relación cercana con aquellos que les compartimos y guiarlos en su vida para que alcancen la madurez en Cristo.
Esta labor tiene que llevarla a cabo toda la Iglesia, todo el cuerpo. Todos tenemos que aprender a discipular.
Sin enfocarnos en las masas podemos alcanzar las masas. Si nos enfocamos en el corazón de las personas, nos dirigiremos por efecto a las masas. Si cada miembro de un hogar, se dedica a discipular a uno solo a una sola familia, no sólo ayudaremos a levantar cristianos fuertes sino también multitudes fuertes.
Un paso importante será aprender a pescar con anzuelo y aprender a discipular.
No se trata de alcanzar números, se trata de integrar a alguien a la familia. Los números hablarás por sí solos, pero nuestra mirada debe estar enfocada al corazón personal de la gente.
La gente necesita un abrazo, la gente necesita ser escuchada, la gente quiere amigos, no sólo sermones. Y para lograrlo no hay de otra manera mas que estar cerca de ellos.
Armando Carrasco Z.
La pesca por anzuelo es uno a uno. Ganar y discipular gente de “OnebyOne”. La pesca por anzuelo busca estar de cerca con la gente. Ganar gente en multitudes está muy bien y hay quienes son llamados a eso y excelente, pero siempre, se pierde el contacto personal del seguimiento.
Cuántas veces hemos escuchado del problema de evangelista masivo que llega a una ciudad y se convierten miles de personas en su evento, pero cuando acaba la campaña del evangelista, esos miles se pierden por falta de seguimiento. Sin embargo no critico la pesca por redes creo que sí hay mucha gente que se salva. Es más creo que es necesario.
Lo mismo sucede con las campañas que usan los medios de comunicación masiva, hay gente que responde al llamado pero después ya no saben qué hacer ni a dónde ir, después de su salvación.
El proceso de pesca en la Iglesia en las casas creo yo debe estar enfocada a la pesca personal y al seguimiento de cerca con aquellos nacidos de nuevo. Pesca con anzuelo.
Debemos hacernos expertos en el marcaje personal, pescar y cuidar el crecimiento. Buscar un discipulado cercano y muy familiar con la gente.
Y no me refiero a “hostigoso” , no me refiero a ser la “sombra” de nuestros vecinos, sino más bien fomentar una sana relación cercana con aquellos que les compartimos y guiarlos en su vida para que alcancen la madurez en Cristo.
Esta labor tiene que llevarla a cabo toda la Iglesia, todo el cuerpo. Todos tenemos que aprender a discipular.
Sin enfocarnos en las masas podemos alcanzar las masas. Si nos enfocamos en el corazón de las personas, nos dirigiremos por efecto a las masas. Si cada miembro de un hogar, se dedica a discipular a uno solo a una sola familia, no sólo ayudaremos a levantar cristianos fuertes sino también multitudes fuertes.
Un paso importante será aprender a pescar con anzuelo y aprender a discipular.
No se trata de alcanzar números, se trata de integrar a alguien a la familia. Los números hablarás por sí solos, pero nuestra mirada debe estar enfocada al corazón personal de la gente.
La gente necesita un abrazo, la gente necesita ser escuchada, la gente quiere amigos, no sólo sermones. Y para lograrlo no hay de otra manera mas que estar cerca de ellos.
Armando Carrasco Z.
lunes, 24 de septiembre de 2007
Vital; las nuevas traducciones de la Biblia para la Iglesia en las casas
Las nuevas versiones de la Biblia, herramienta crucial para la operación global de la Iglesia en todo lugar.
Cuando salió la nueva versión internacional se escucharon muchas cosas a favor y en contra, pero lo cierto es que aclara muy bien el panorama global de la Biblia. A mi me gustó, de hecho empecé a leer mi devocional en ella para darme una idea de esta nueva traducción.
Pero hace unos días me topé con otra traducción de la Biblia con el mismo enfoque de actualizar el lenguaje para hacer más claro el mensaje.
La verdad estoy fascinado con esta nueva versión. El entendimiento de Su Palabra se ha ampliado, estoy como recién convertido cuando descurbí la Biblia. Y esto me ha hecho pensar mucho.
Ustedes saben que he escrito en esta página lo importante y crucial que resulta cambiar la estructura mental del lenguaje en nuestras vidas, de un lenguaje religioso a uno contemporáneo.
Por eso creo que las nuevas traducciones de la Biblia nos ayudarán a romper esos esquemas del lenguaje religioso por uno más actual.
Creo que en nuestras pequeñas reuniones en casa leer la biblia en sus nuevas traducciones serán una parte fundamental no sólo para ayudar a cambiar nuestro lenguaje, sino para entender más ampliamente Su Palabra.
Si los que hacemos Iglesia en todo lugar predicamos que las enseñanzas de la Biblia son sencillas, entonces debemos hablar de manera sencilla y actual.
La escencia de Su Palabra es la misma, sólo se cambió la forma. El contenido de la palabra es el mismo, su poder y su amoroso mensaje siguen transformando vidas.
Armando Carrasco Z.
Cuando salió la nueva versión internacional se escucharon muchas cosas a favor y en contra, pero lo cierto es que aclara muy bien el panorama global de la Biblia. A mi me gustó, de hecho empecé a leer mi devocional en ella para darme una idea de esta nueva traducción.
Pero hace unos días me topé con otra traducción de la Biblia con el mismo enfoque de actualizar el lenguaje para hacer más claro el mensaje.
La verdad estoy fascinado con esta nueva versión. El entendimiento de Su Palabra se ha ampliado, estoy como recién convertido cuando descurbí la Biblia. Y esto me ha hecho pensar mucho.
Ustedes saben que he escrito en esta página lo importante y crucial que resulta cambiar la estructura mental del lenguaje en nuestras vidas, de un lenguaje religioso a uno contemporáneo.
Por eso creo que las nuevas traducciones de la Biblia nos ayudarán a romper esos esquemas del lenguaje religioso por uno más actual.
Creo que en nuestras pequeñas reuniones en casa leer la biblia en sus nuevas traducciones serán una parte fundamental no sólo para ayudar a cambiar nuestro lenguaje, sino para entender más ampliamente Su Palabra.
Si los que hacemos Iglesia en todo lugar predicamos que las enseñanzas de la Biblia son sencillas, entonces debemos hablar de manera sencilla y actual.
La escencia de Su Palabra es la misma, sólo se cambió la forma. El contenido de la palabra es el mismo, su poder y su amoroso mensaje siguen transformando vidas.
Armando Carrasco Z.
martes, 18 de septiembre de 2007
El poder de la convivencia.
Hay un poder sobrenatural en la convivencia. Cuando los cristianos dedican un tiempo a convivir, se desata un poder y un amor sobrenatural. Que sólo con el paso del tiempo podemos visualizar.
Los lazos que nos unen son más poderosos de lo que siquiera hemos imaginado, son lazos de sangre. Somos familia. Y cuando nos reunimos para convivir esos lazos se fortalecen y preparan una plataforma para desatar el amor y los dones que Dios ha puesto en cada uno de nosotros.
En estos últimos años Dios se ha manifestado en la conviviencia. Y creo que apenas estamos empezando a comprender el enorme potencial que se manifiesta.
Hay un dicho mexicano que dice que las personas son como son cuando juegan. Y creo que es cierto, muchas veces uno identifica a una persona como tranquila, pacífica, ecuánime, pero en una tarde de volibol o jugando ajedréz, sale a relucir lo que realmente es, y todos se quedan boquiabiertos cuando se enoja con grito y sombrerazo por un error del equipo.
En la convivencia sucede lo mismo, con un poquito de tiempo la gente nos ve tal y como somos, no hay forma en que podamos ocultarnos.
La relación que se va fortaleciendo por convivencia es más sólida que aquella que se sostiene sólo por saludos de cortesía.
En la convivencia podemos conocer el estado real de las personas, sus sueños, sus temores, sus angustias, sus virtudes, sus dones, su llamada, su relación matrimonial, su relación con los hijos, etc.
Y asi como somos nos aceptamos, así como somos nos amamos y así como somos acpetamos que Dios nos usa. Y por supuesto que al conocernos tal y como realmente somos podemos ayudarnos a ser mejores.
Yo por eso creo que Dios está haciendo algo grande en la Iglesia en las casas, algo que puede parecer imperceptible, nada espectacular, pero que está construyendo cimientos sólidos en lo más profundo de nuestro ser.
Convivir nos presenta la oportunidad de vivir el cristianismo en nuestra vida diaria conotodos los retos y problemas que presenta día a día. No sólo un cristianismo de domingos por la mañana.
Es cierto, la enseñanza y la predicación, tienen su lugar, pero eso, sólo es una pequeña parte de todas las formas en que Dios nos habla, nos ministra y nos toca. Hoy Dios está hablando a través de todo Su Cuerpo.
Es simple, el poder se manifiesta en la conviviencia, porque Cristo está en medio del banquete, en familia, conviviendo con los suyos. Cara a Cara. Él no sólo quiere estar en las grandes conferencias y congresos, el quiere estar donde tú estés, donde pueda estar cerca de los suyos.
Armando Carrasco Z.
Los lazos que nos unen son más poderosos de lo que siquiera hemos imaginado, son lazos de sangre. Somos familia. Y cuando nos reunimos para convivir esos lazos se fortalecen y preparan una plataforma para desatar el amor y los dones que Dios ha puesto en cada uno de nosotros.
En estos últimos años Dios se ha manifestado en la conviviencia. Y creo que apenas estamos empezando a comprender el enorme potencial que se manifiesta.
Hay un dicho mexicano que dice que las personas son como son cuando juegan. Y creo que es cierto, muchas veces uno identifica a una persona como tranquila, pacífica, ecuánime, pero en una tarde de volibol o jugando ajedréz, sale a relucir lo que realmente es, y todos se quedan boquiabiertos cuando se enoja con grito y sombrerazo por un error del equipo.
En la convivencia sucede lo mismo, con un poquito de tiempo la gente nos ve tal y como somos, no hay forma en que podamos ocultarnos.
La relación que se va fortaleciendo por convivencia es más sólida que aquella que se sostiene sólo por saludos de cortesía.
En la convivencia podemos conocer el estado real de las personas, sus sueños, sus temores, sus angustias, sus virtudes, sus dones, su llamada, su relación matrimonial, su relación con los hijos, etc.
Y asi como somos nos aceptamos, así como somos nos amamos y así como somos acpetamos que Dios nos usa. Y por supuesto que al conocernos tal y como realmente somos podemos ayudarnos a ser mejores.
Yo por eso creo que Dios está haciendo algo grande en la Iglesia en las casas, algo que puede parecer imperceptible, nada espectacular, pero que está construyendo cimientos sólidos en lo más profundo de nuestro ser.
Convivir nos presenta la oportunidad de vivir el cristianismo en nuestra vida diaria conotodos los retos y problemas que presenta día a día. No sólo un cristianismo de domingos por la mañana.
Es cierto, la enseñanza y la predicación, tienen su lugar, pero eso, sólo es una pequeña parte de todas las formas en que Dios nos habla, nos ministra y nos toca. Hoy Dios está hablando a través de todo Su Cuerpo.
Es simple, el poder se manifiesta en la conviviencia, porque Cristo está en medio del banquete, en familia, conviviendo con los suyos. Cara a Cara. Él no sólo quiere estar en las grandes conferencias y congresos, el quiere estar donde tú estés, donde pueda estar cerca de los suyos.
Armando Carrasco Z.
jueves, 13 de septiembre de 2007
No son reuniones.
Iglesia en Casa, o hacer Iglesia en todo lugar tiene muy poco que ver con hacer “reuniones”.
No se trata sólo de hacer reuniones “ecleseásticas” en chiquito. No son iglesias chiquitas. No es trasladar el formato de una congregación a nuestra casa. Y repetir todo lo que hemos visto pero “en chiquito”.
La Iglesia en todo lugar se está levantando de otra manera. Es entender que hacer Iglesia es mucho más que hacer reuniones todos los domingos. Hacer Iglesia tiene mucho que ver con nuestra forma de vivir el cristianismo.
Es crecer nosotros y hacer crecer a otros. Es aprender a alimentarnos de lo que Dios tiene para nostros a través de todo Su Cuerpo en la Tierra.
El cristianismo no tiene que girar alrededor de una reunión. Se ha escuchado mucho pero el cristianismo debe girar alrdedor de Cristo. Así de simple pero muy difícil de llevarlo a cabo.
La Iglesia en todo lugar se está basando en estos puntos (seguro hay más y si quieres agregar uno simplemente mándanos un email para publicarlo)
- Es Cristocéntrica.
- Se desenvuelve alrededor de relaciones personales
- Se acostumbra a escuchar la voz de Dios a través de todos los miembros, no sólo a través de un “responsable”
- Es el escenario perfecto para crecer
- Es ideal para ser como somos y no bajo disfraces de espiritualidad
Nos aceptamos tal y como somos sabiendo que Dios está trabajando en nuestras vidas, así nos amamos y así sabemos que Dios nos habla.
Armando Carrasco Z
No se trata sólo de hacer reuniones “ecleseásticas” en chiquito. No son iglesias chiquitas. No es trasladar el formato de una congregación a nuestra casa. Y repetir todo lo que hemos visto pero “en chiquito”.
La Iglesia en todo lugar se está levantando de otra manera. Es entender que hacer Iglesia es mucho más que hacer reuniones todos los domingos. Hacer Iglesia tiene mucho que ver con nuestra forma de vivir el cristianismo.
Es crecer nosotros y hacer crecer a otros. Es aprender a alimentarnos de lo que Dios tiene para nostros a través de todo Su Cuerpo en la Tierra.
El cristianismo no tiene que girar alrededor de una reunión. Se ha escuchado mucho pero el cristianismo debe girar alrdedor de Cristo. Así de simple pero muy difícil de llevarlo a cabo.
La Iglesia en todo lugar se está basando en estos puntos (seguro hay más y si quieres agregar uno simplemente mándanos un email para publicarlo)
- Es Cristocéntrica.
- Se desenvuelve alrededor de relaciones personales
- Se acostumbra a escuchar la voz de Dios a través de todos los miembros, no sólo a través de un “responsable”
- Es el escenario perfecto para crecer
- Es ideal para ser como somos y no bajo disfraces de espiritualidad
Nos aceptamos tal y como somos sabiendo que Dios está trabajando en nuestras vidas, así nos amamos y así sabemos que Dios nos habla.
Armando Carrasco Z
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